LA HABANA, Cuba- Bajo un sol implacable y ardiente, con decenas de personas desmayadas, “La Mujer de Fuego” Olga Tañón, encendió a un público cercano al millón de personas, según los cálculos de los medios noticiosos cubanos, al iniciar el polémico concierto convocado por el cantante colombiano Juanes, Paz sin Fronteras, escenificado en la Plaza de la Revolución José Martí. (Ver Video)
La inmensa audiencia bailó y coreó junto a la fogosa cantante puertorriqueña quien nunca se había presentado en La Habana, pero cuyo público conocía todos sus temas aún cuando la venta de sus discos nunca ha sido oficial en esta nación que no reconoce los derechos de autor.
La juventud que se constituyó en la mayoría del evento lucía gozosa, despreocupada y muy relajada ante el inusitado gentí
A Tañón, una mujer muy sensual y bella, le tocó saludar al público a nombre de todos los artistas, recordándoles que allí también celebró una misa el Papa Juan Pablo II en 1998.
“Estamos haciendo historia aquí en la Plaza de la Revolución de La Habana. Hoy en esta misma plaza celebramos el día de la paz, en el concierto de Paz sin Fronteras. Todos los artistas, trabajadores todos, cubanos, iberoamericanos, les damos un abrazo fraternal lleno de amor y de paz. De paz por parte del exilio cubano de quienes nos apoyaron y por parte de los que no. Pero, por parte de millones de hermanos alrededor del mundo que están con nosotros con un solo propósito, el propósito de la paz demostrando hoy día 20 de septiembre de 2009 que juntos le cantaremos a la paz sin fronteras. De parte de todos los amigos de Juanes les decimos ‘It’s time to change!’”, dijo Tañón y el público se vino abajo delirante
.
“La Mujer de Fuego” engalanada de blanco como los asistentes actuó con un sombrero de Panamá color paja y mientras sostenía el micrófono en una mano, en la otra sostenía una botella de agua. La cantante días antes andaba con un rótulo que decía no podía hablar por causa de padecer una laringitis, hecho que mencionó a los asistentes por si algo la fallaba.
Una vez inició tan esperado encuentro, Tañón con su equipo se acercó ante los suyos mediante una pasarela escénica, siendo ovacionada cada vez más. Entonces anunció el comienzo del Concierto del Siglo con una breve introducción con el grupo rítmico de la Escuela de Música Amadeo Roldán, dirigido por la profesora de percusión María Margarita Ponce. El “rapport” fue instantáneo.
Público y artista quedaron prendados desde el primer tema coreando los asistentes su tema “Es mentiroso”; luego vino con una fusión de reguetón saludando a Daddy Yankee y a Wisin & Yandel con el tema “Bandolero”. Muchos asistentes formaron corrillos bailando, niñas imitándola y mayores de edad también. De cuando en cuando se dirigía a la audiencia recordándoles su amor, lo que provocaba aún más al público.
El próximo número fue el precioso tema de Marco Antonio Solís, “Como olvidarte”, hasta que realizó su propio bautizo de unión entre Puerto Rico y Cuba al recitar el famoso verso de la boricua Lola Rodríguez de Tió “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas”. El resto fue algarabía hasta abandonó el escenario mientras el público la vitoreaba y le pedía que siguiera cantando.
La audiencia quedó más que satisfecha. “Fue excelente”, dijo Zailery Ricardo Escalona. “Estoy aquí desde bien temprano, pasando calor, empujando pero esperando que Olga cantara”, expresó Tunia González. “Me pareció genial. Me gustó”, indicó María Rivas. El niño de cuatro años Emanuel Zarasan García no dudó en afirmar que el concierto le encantaba. “Este concierto me gusta mucho, porque es de la paz sin fronteras. Le quiero dar un saludo a Olga Tañón. Es maravillosa y es muy linda. La escuchamos mucho por la radio”, apuntó.
Una aportación simbólica de esta actuación, la constituyó sin duda el género musical del merengue, que es un ritmo originario de República Dominicana, pero que en Puerto Rico se compone también. En un momento dado pareciera que las tres islas de las Antillas Mayores fueran quienes desfilaban en este concierto histórico